El Papanicolaou, también conocido como PAP o citología cervical, es uno de los exámenes preventivos más importantes para la salud de la mujer. Permite encontrar cambios en las células del cuello del útero antes de que se conviertan en cáncer, cuando todavía se pueden tratar. Aun así, muchas mujeres tienen dudas: cada cuánto hacerlo, a qué edad empezar, si duele o qué evitar antes de la cita. Aquí respondemos esas preguntas con información de fuentes de salud reconocidas.
¿Qué es el Papanicolaou y para qué sirve?
Es un examen en el que se toma una pequeña muestra de células del cuello uterino, o cérvix, que es la parte baja del útero que conecta con la vagina. La muestra se analiza en un laboratorio para buscar células anormales. Según MedlinePlus, también puede mostrar algunas infecciones o inflamación, y en ciertos casos la misma muestra se usa para buscar el virus del papiloma humano (VPH).
El VPH es una infección de transmisión sexual muy común y la principal causa del cáncer de cuello uterino. La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que, en la mayoría de los casos, el sistema inmunitario elimina el virus por sí solo. Cuando la infección persiste, puede producir cambios en las células que, con los años, pueden avanzar. Por eso el tamizaje periódico es tan valioso: da tiempo para actuar.
¿Cada cuánto hacerse el Papanicolaou?
La frecuencia depende de tu edad, tus antecedentes y los resultados de tus exámenes anteriores. Como referencia general, MedlinePlus describe estas pautas:
- Antes de los 21 años: por lo general no se recomienda.
- De 21 a 29 años: si el resultado es normal, se puede esperar unos tres años para el siguiente.
- De 30 a 65 años: cada tres años con Papanicolaou, o cada cinco años si se combina con una prueba de VPH y ambas son normales.
- Más de 65 años: es posible que ya no lo necesites si tus pruebas anteriores fueron normales, pero esa decisión la toma tu médico.
Estas pautas varían entre países y se actualizan con el tiempo. En Panamá, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el país impulsa una estrategia para eliminar el cáncer cervicouterino que combina la vacunación contra el VPH, el tamizaje y el tratamiento oportuno de las lesiones precancerosas. Algunas mujeres necesitan controles más frecuentes, por ejemplo si tuvieron resultados anormales, viven con VIH o tienen las defensas debilitadas. Tu ginecólogo te indicará el intervalo adecuado para ti.
¿Cómo prepararte para el Papanicolaou?
Una buena preparación ayuda a que la muestra sea útil y evita tener que repetir el examen. Estas son recomendaciones generales:
- Elige una fecha fuera de la menstruación. Lo ideal es programarlo unos cinco días después de que termine tu periodo.
- Durante los dos días previos, evita las relaciones sexuales vaginales, las duchas o lavados vaginales, los tampones y las cremas, óvulos, espumas o geles vaginales.
- No suspendas por tu cuenta un tratamiento vaginal indicado por tu médico. Coméntalo al agendar para reprogramar si hace falta.
- Avísale a tu médico si estás embarazada o crees que podrías estarlo, y si tienes síntomas como flujo anormal, sangrado fuera de la regla o dolor.
- Lleva tus resultados anteriores si los tienes, para comparar.
¿Qué se siente durante el examen?
El Papanicolaou se realiza en el consultorio. Te recuestas en la camilla ginecológica y el médico introduce con suavidad un espéculo en la vagina para ver el cuello del útero. Luego toma la muestra con un pequeño cepillo o una espátula. Puedes sentir presión o una molestia parecida a un cólico leve, pero la toma de la muestra por lo general no duele. Después puede haber un manchado muy leve. Respirar con calma y avisar si sientes incomodidad ayuda a que la experiencia sea más tranquila.
¿Qué significa un resultado anormal?
Un resultado anormal no significa que tengas cáncer. La mayoría de las veces indica cambios en las células que pueden ser leves y que, en muchos casos, vuelven a la normalidad por sí solos. Según el resultado, tu médico puede recomendar repetir la prueba, hacer una prueba de VPH o realizar una colposcopia, un examen que permite observar el cuello uterino con más detalle. Lo importante es no abandonar el seguimiento.
Prevención: más allá del Papanicolaou
La OMS señala tres herramientas para prevenir el cáncer de cuello uterino: la vacunación contra el VPH, el tamizaje y el tratamiento de las lesiones precancerosas. Si tienes dudas sobre la vacuna para ti o para tus hijas, consúltalo con tu médico. Evitar el tabaco y usar preservativo para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual también cuidan tu salud ginecológica.
En nuestra clínica en la 12 de Octubre, Pueblo Nuevo, el examen de Papanicolaou forma parte de los servicios de ginecología y obstetricia, junto con los controles preventivos y la orientación en planificación familiar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacerme el Papanicolaou si estoy con la regla?
No es lo ideal, porque la sangre puede afectar la muestra. Si te llega la menstruación cerca de la cita, comunícate para reprogramarla.
Si me vacuné contra el VPH, ¿igual necesito el Papanicolaou?
Sí. La OMS indica que las mujeres vacunadas también deben hacerse el tamizaje, porque la vacuna no protege contra todos los tipos de VPH y las lesiones precancerosas rara vez dan síntomas.
¿Me puedo hacer el Papanicolaou si estoy embarazada?
En muchos casos se puede realizar como parte del control prenatal, pero lo decide tu ginecólogo según tu situación y tus resultados anteriores.
¿El Papanicolaou detecta otras enfermedades?
Su objetivo principal es encontrar cambios en las células del cuello uterino. Puede mostrar signos de inflamación o de algunas infecciones, pero no reemplaza otros exámenes. Si tienes síntomas, coméntaselos a tu médico.
¿Quieres agendar? Reserva tu cita o escríbenos por WhatsApp al 6151-7148. Agenda tu control ginecológico y tu Papanicolaou. Estamos en Plaza Hispanidad, Local #6, 12 de Octubre, Pueblo Nuevo, de lunes a viernes de 9:30 a.m. a 6:30 p.m. y sábados de 9:00 a.m. a 3:00 p.m. También puedes llamarnos al 393-9355.